jueves, 29 de diciembre de 2011

¿Qué ves mientras desayunas?

No se vosotros, pero yo por la mañana me levanto con poca gracia, si para encima pongo las noticias... para que contaros. El otro día en la página rtve a la carta ofrecían un recopilatorio de Martes y Trece y me puse a verlo... llevo varios días viendo chorradas mientras desayuno y cada vez me siento de mejor ánimo, mira tu que tontería, si empiezo el día partiéndome el eje me encuentro mucho mejor.... Hoy por ejemplo todavía estoy impactada con Heidi a lo Heavy Metal... tremendo.... creo sinceramente que no deberíamos ocuparnos en cosas serias antes de las 12:00 del mediodía... primero despertamos de buen humor y después ya arreglaremos el mundo. Feliz Año

¿Qué ves mientras desayunas?

miércoles, 19 de octubre de 2011

Educar o domesticar:

El otro día me preguntaron que opinaba de Supernany, y me gustaría hacer una reflexión sobre el tema de la educación.
No existe ningún atajo para educar, no hay camino fácil, los seres humanos aprendemos por el ejemplo, las consecuencias y lo que se nos enseña.
La pregunta más importante a hacerse es ¿qué tipo de persona quiero que mi hijo sea cuando sea mayor? ¿qué valores? ¿qué es lo que realmente importa? Según respondamos tendremos la clave de lo que debemos hacer
Tengo dos hijos pequeños y se muy bien lo complicado que resulta educarlos, las emociones que me asaltan cuando los veo sufrir y aún así tengo que seguir llevándoles la contraria, o lo que me hacen enfadar y llego a perder los papeles, pero gracias a ellos he aprendido muchísimo sobre los seres humanos y lo que realmente importa.
Hay dos maneras de afrontar la crianza de un hijo, una es educando conscientemente, requiere ganas y sacrificio. La otra es domesticar, enseñar a obedecer, pero... ¿realmente esto es lo que queremos para nuestros hijos cuando sean mayores? ¿qué sean obedientes?
Otro tema en el candelero es elde los límites, claro que hay que poner límites (yo todavía no les dejé tirarse por la ventana o apedrear a un gatito), también somos responsables de su comportamiento en público (no suelo dejarlos que molesten a las demás personas), pero no creo que poner límites sea lo más importante a la hora de educar a mis hijos, sino todo lo que yo les trasmito.
Si quiero que sean personas respetuosas con los demás debo darles ejemplo, si quiero que aprendan a ser felices debo enseñarles lo que realmente importa, si quiero que aprendan a pensar en los demás debo de respetarles a ellos y enseñarles a ser comprensivos con los demás.
Los premios y los castigos pueden ser métodos útiles para cosas puntuales, pero las personas son muy adaptables y complejas y hay que respetar estas características.

El otro día me hablaban de una niña que tenía celos porque había tenido un hermano como si esto fuera un tremendo problema para la madre, vamos a ver, el problema lo tiene la niña y la madre como adulto y responsable tiene que ayudarla a entender que el amor no es exclusivo, cuando un niño tiene un hermano y siente los muy lógicos celos necesita amor, comprensión y mucho sentido común por parte de los padres, no un sistema de puntos con reforzamiento y castigo para que aprenda a aguantarse sus sentimientos. Los niños no tienen la experiencia de los adultos y llevan los cambios peor, nosotros podemos tener una teoría de lo que puede pasar, pero ellos no, todavía no lo han aprendido y hay que ayudarles con esto. Los sentimientos no son ni buenos ni malos, hay que saber manejarlos.
Si nos pusiéramos en su lugar de vez en cuando no ahorraríamos muchos conflictos con los niños (no todos), entender que es lo que realmente necesitan también ayuda aunque signifique pasar una tarde entera en el parque y no tomando algo por ahí, al fin y al cabo son unos pocos años y somos nosotros los que elegimos tener hijos, deberíamos afrontar nuestra responsabilidad

lunes, 30 de mayo de 2011

Independencia, valores y relación con los demás:

Para poder relacionarnos adecuadamente con los demás primero tenemos que saber relacionarnos con nosotros mismos, para amar a los otros primero tenemos que amarnos, lo mismo ocurre con el respeto… una persona que se relaciona adecuadamente consigo mismo es una persona independiente, pero… ¿cómo se puede ser independiente? La independencia nos la dan los valores, la moral, la ética, una base sobre la que poder basar nuestro pensamiento y conducta, considerar (que no juzgar) nuestro entorno y la relación con los otros.
Dedicar unos minutos al día a pensar de manera explícita sobre nuestros valores, nuestra moral puede llevarnos a una relación más profunda con nosotros mismos… ¿cómo podemos descubrir los valores que realmente nos importan? Se puede hacer de muchas maneras, una es pensar sobre lo que nos gustaría que dijeran sobre nosotros las personas cercanas como nuestros hijos, nuestros padres, pareja, amigos, compañeros de trabajo…..a una persona que va a escribir nuestra biografía.
También podemos buscar información sobre estos temas (filosofía de la moral, historia de la moral, la moral en las diferentes culturas...) puede enriquecer inmensamente nuestra vida.
Estamos ampliamente capacitados para relacionarnos con los demás de una manera gratificante para todos, honesta, integra, en los que todos ganen…. Pero hay que pensar en el tema y decidir hacerlo así.
¿Cómo beneficia la independencia y los valores a la relación con los demás? Si nos relacionamos con los demás desde el respeto, los demás saben que pueden esperar de uno, pueden confiar y la confianza es la base de las relaciones humanas, la honestidad y la integridad se distinguen rápidamente.
Podemos vivir nuestra vida centrados en muchas cosas, unos lo hacen en los hijos, otros en la pareja, otros en los amigos, otros en las cosas que puedan comprar, el aspecto físico… normalmente nos centramos en lo que nos han enseñado que es importante…la otras personas de nuestro entorno son importantes pero no podemos centrar nuestra vida en ellas, las haríamos desgraciadas y lo seríamos nosotros también. Si alguien se centra en la pareja y su estado emocional depende de ella estará pendiente todo el día de lo que hace, de lo que no hace de una manera obsesiva, esto mina la convivencia y mata la confianza, lo mismo ocurre si el centro son los hijos u otras personas…
También se puede estar centrado en el odio a otras personas y esto no hace falta que explique lo tremendamente dañino que puede resultar, no tanto para la persona odiada como para uno mismo, cuando odiamos a quien más dañamos es a nosotros mismos.
Pensar sobre que tipo de persona nos gustaría ser y pensar sobre que tipo de valores y principios morales nos gustaría desarrollar es fundamental para alcanzar el tipo de tranquilidad y serenidad que definen a una persona feliz.
Un beso.

domingo, 22 de mayo de 2011

Idea de la semana para aumentar la felicidad

Tengo una amiga que desde que descubrió el blog me dice que tengo que escribir mas a menudo… bueno puedo poner muchas disculpas pero ya sabemos todos lo que hay ¿no?
El otro día leyendo el acertijo semanal del blog de Richard Wiseman se me ocurrió que sería una buena idea hacer lo mismo, dar una idea de como aumentar la felicidad cada semana, la verdad es que es increíble la cantidad de cosas que ponemos hacer para aumentar la felicidad, desde cambiar algunas maneras de pensar, algunos pequeños hábitos, hasta hacer un plan total de renovación… en general no es muy difícil sentirse mejor, solo con pensar algo agradable un rato ya basta…. Lo que pasa es que vivimos en una sociedad muy trágica y no ayuda, parece que estamos en una competición a ver a quien le pasa la desgracia mas grande, y los telediarios a ver cual nos pone mas los pelos de punta… pues hay que hacer lo contrario, solo se vive una vez y de la vida no sale nadie vivo, así que a tomarse un poco menos en serio y a pasarlo un poco mejor ¿eh?.
Por cierto el acertijo de Wiseman es adivinar el valor de X en esta serie: 16-06-68-88-X-98 yo tengo un candidato pero no estoy muy segura, ya os paso la respuesta cuando la sepa
Bueno pues después del rollo… a ver que idea os doy…….
Esta idea es genial, la memoria y el estado de ánimo están muy relacionados, cuando nos sentimos mal recordamos situaciones que nos hicieron sentir mal y cuando nos sentimos bien recordamos situaciones que nos hicieron sentir bien…. Pero si recordamos cosas que nos hicieron felices podemos cambiar nuestro estado emocional y sentirnos mejor, si te quieres sentir triste también puedes utilizar el truco, por si eres rarit@….
Bien, la idea de la semana es exactamente esta, busca en tu memoria un recuerdo feliz, tenemos muchos tipos de recuerdos felices, los hay alegres, entrañables, tiernos, emocionantes… fiestas con amigos, conversaciones con alguien, momentos intensos de la vida, anécdotas… nuestra memoria es un tesoro… además como el cerebro funciona con asociaciones, cuando recordamos cosas de un tipo, nos suelen venir a la cabeza otras situaciones análogas o relacionadas con ellas.
Espero que esto os sea útil, se puede usar en cualquier momento y lugar, hasta en un atasco de tráfico…. que tienes un rato tonto… pues a recordar aunque se te escape la risa….
Un besazo

domingo, 15 de mayo de 2011

Estado de miedo

Os paso este extracto de Estado de Miedo de Michael Crichton porque a mi me hace pensar.

¿Alguna vez has pensando en los sorprendente que es la cultura occidental realmente?
Las naciones industrializadas han dotado a sus ciudadanos con seguridad, sanidad y comodidad, sin precedentes. La media de vida se ha incrementado en un 50% en el último siglo. Aunque la gente moderna vive en un miedo infame. Están asustados de los extraños, las enfermedades, el crimen, el medio ambiente. Están asustados de las casa en las que viven, la comida que comen, la tecnología que los rodea. Tienen un pánico en particular a las cosas que no pueden ni siquiera ver- gérmenes, químicos, adictivos, contaminantes.
Son tímidos, nerviosos, irritables y depresivos. Y lo que es más asombroso, están convencidos de que el medio ambiente del planeta entero se está destruyendo a su alrededor. ¡Notable! Como la creencia en la brujería, es un ilusión, una fantasía global merecedora de la Edad Media. Todo se va al infierno y todos debemos vivir con miedo. ¡Alucinante!

martes, 5 de abril de 2011

aprendiendo a ser feliz

La capacidad de disfrutar de la vida se puede aprender al igual que casi todo lo demás. Contamos con una de las herramientas más plásticas y que existen, nuestro cerebro…
Cuanto más se estudia el funcionamiento de este órgano más apasionante resulta, se desmontan creencias y mitos sobre la racionalidad humana y la forma de tomar decisiones y se aprende más sobre como utilizar estos conocimientos para “aprender a ser feliz”.
El cerebro es como una red (la típica de pescadores), cuanto más se repasa una unión más fuerte se hace, esto ocurre exactamente igual en nuestro cerebro, cuanto más se piensa en algo más fuerte es ese pensamiento, cuanto más se asocian dos conceptos más fuerte se hace esa conexión. (Muy interesante el artículo “Disociación de asociaciones” Lena Jelinek y Steffen Moritz aparecido en la revista Mente y Cerebro nº47/2011).
Siendo así nos podemos imaginar la tremenda importancia del aprendizaje en el desarrollo de habilidades para ser féliz o no. El periodo de aprendizaje más importante, lógicamente es cuando se es pequeño, porque se establece como pre-esquema dónde después se irán agregando las nuevas creencias, pero el aprendizaje se produce durante toda la vida.
¿Por qué hablo de creencias? Porque funcionamos por la fe, creemos que las cosas son de una manera y actuamos en consecuencia, cómo uno esté convencido de que si no lleva zapatos rojos cuando va a trabajar le va a pasar algo malo, a ver quién es el rico que le convence de lo contrario…aunque este ejemplo parezca una tontería realmente funcionamos así, el cerebro no codifica información de manera aséptica sino que lo hace mediante el sentimiento, así que ante cualquier asociación tenemos asociado un sentimiento, si se asocian los zapatos rojos y el trabajo con una sensación de temor se puede desarrollar esta creencia muy tranquilamente, después dependiendo del trabajo se necesitará terapia o no… si trabaja en un circo no hay problema, si trabaja en un banco igual tiene que hacer terapia para cambiarla.
Estoy segura de que si hacemos memoria todos encontraremos (sobre todo en los demás) creencias que nos parecen absurdas… por ejemplo, mis hijos, desde siempre, necesitan poca comida para crecer y desarrollar su tremenda actividad diaria, realmente son muy activos…este tema debido a mis expectativas sobre la cantidad de comida que los niños debían comer me creó grandes quebraderos de cabeza… pero a sus abuelas más, una de ellas un día me dijo que si no forzaba a mi hija mayor a comer algo más “se le iba a cerrar el estómago”. En ese momento yo miré a mi hija que es una niña sana, activa, con un crecimiento incluso por encima de la media (dichosos percentiles) y pensé… tiene pinta de comer lo que necesita, mi teoría (que puede ser absurda) es que en temas de comida es mejor la calidad que la cantidad.
Bueno ¿cómo hago para aprender a ser féliz entonces? Pensar… cuanto más nos emocionemos (nos enfademos, irritemos, necesitemos imponer nuestra opinión a otra persona), más importante es que revisemos que hay debajo, ¿por qué es tan importante esta opinión y no la de la otra persona? Argumentos a favor, argumentos en contra, revisión de documentación científica (es lo más fiable que hay pero no es la panacea).
Hace tiempo una persona y yo estabamos discutiendo no me acuerdo sobre que y esa persona me dijo… lo trae el periódico… yo respondí, no todo lo que trae el periódico o lo que está escrito en los libros es cierto…
Creo que es importante entender que los libros, los periódicos, los programas de televisión y radio… están realizados por personas, ninguna persona tiene la verdad absoluta, todos tenemos opiniones basadas en información realmente contrastada y veraz y otras que son herencia de nuestro entorno.
Los dogmas, incluso en ciencia, han estado ahí desde que el hombre existe, y aunque sean perjudiciales tardan mucho en cambiarse, ¿por ejemplo, cuánto tiempo se tardó en dejar de pensar que la tierra era plana y pensar que era redonda? ¿cuánto tiempo se tardó en dejar de hacer sangrar a la gente cuando estaba enferma, a pesar del tremendo riesgo de infección que había?
En cuanto a la religión, cada uno pensará lo que quiera, faltaba más, pero hay que tener en cuenta que es el sistema más irracional que ha inventado el ser humano, solo algo para reflexionar. Religión católica, el Papa Benedicto XII ( el de ahora no) el 29 de enero de 1336 decretó que el infierno (con fuego, diablos violadores y torturadores…) existía. Antes de esa fecha el infierno no existía, después si ¿¡¡¡? Me quedo sin palabras, lo peor es ¿cuánta gente realmente se ha creido a lo largo de su vida que el infierno existe?...
Para ser féliz es realmente útil el acostumbrarnos a pensar, pensar por nosotros mismos, revisar lo que pensamos, lo que defendemos con pasión, buscar argumentos a favor y en contra… cuando pensemos de alguien… esti está tonto, pararnos y decir ¿por qué?, cuando nos cuenten algo que nos hace enfadar preguntarnos ¿por qué?. Enfrentarnos con argumentaciones en contra ante los grandes ideales de nuestro pensamiento pero también para las pequeñas cosas, por ejemplo, a la hora de cocinar ¿cuántas de las cosas que hacemos son necesarias y cuántas son creencia?, mi madre siempre me decía que los garbanzos debían ponerse a remojo con agua caliente y había que cocerlos con sal. Yo siempre pensaba ¿para qué el agua caliente si se enfría por la noche? Y en cuanto a la sal, los he cocinado con sal y sin ella y cuecen lo mismo, no se de dónde sacó estas creencias pero ¿quién las cuestiona?, hay cosas que no tienen mayor importancia pero otras afectan dramáticamente a nuestra calidad de vida, como es lo que pensamos sobre nosotros mismos, ¿cuántos límites nos ponemos por qué no valemos, por qué no podemos, por qué por qué? Yo soy así, no puedo cambiar… ¿cuántas veces escuchamos esto?, el cambio se produce haciendo recibiendo nueva información que forme nuevas conexiones en nuestra red y repasando esas asociaciones nuevas, cambiar de hábitos cuesta, es necesario exponerse a nuevas informaciones y pensar las cosas desde otro punto de vista y después prácticar.