martes, 5 de abril de 2011

aprendiendo a ser feliz

La capacidad de disfrutar de la vida se puede aprender al igual que casi todo lo demás. Contamos con una de las herramientas más plásticas y que existen, nuestro cerebro…
Cuanto más se estudia el funcionamiento de este órgano más apasionante resulta, se desmontan creencias y mitos sobre la racionalidad humana y la forma de tomar decisiones y se aprende más sobre como utilizar estos conocimientos para “aprender a ser feliz”.
El cerebro es como una red (la típica de pescadores), cuanto más se repasa una unión más fuerte se hace, esto ocurre exactamente igual en nuestro cerebro, cuanto más se piensa en algo más fuerte es ese pensamiento, cuanto más se asocian dos conceptos más fuerte se hace esa conexión. (Muy interesante el artículo “Disociación de asociaciones” Lena Jelinek y Steffen Moritz aparecido en la revista Mente y Cerebro nº47/2011).
Siendo así nos podemos imaginar la tremenda importancia del aprendizaje en el desarrollo de habilidades para ser féliz o no. El periodo de aprendizaje más importante, lógicamente es cuando se es pequeño, porque se establece como pre-esquema dónde después se irán agregando las nuevas creencias, pero el aprendizaje se produce durante toda la vida.
¿Por qué hablo de creencias? Porque funcionamos por la fe, creemos que las cosas son de una manera y actuamos en consecuencia, cómo uno esté convencido de que si no lleva zapatos rojos cuando va a trabajar le va a pasar algo malo, a ver quién es el rico que le convence de lo contrario…aunque este ejemplo parezca una tontería realmente funcionamos así, el cerebro no codifica información de manera aséptica sino que lo hace mediante el sentimiento, así que ante cualquier asociación tenemos asociado un sentimiento, si se asocian los zapatos rojos y el trabajo con una sensación de temor se puede desarrollar esta creencia muy tranquilamente, después dependiendo del trabajo se necesitará terapia o no… si trabaja en un circo no hay problema, si trabaja en un banco igual tiene que hacer terapia para cambiarla.
Estoy segura de que si hacemos memoria todos encontraremos (sobre todo en los demás) creencias que nos parecen absurdas… por ejemplo, mis hijos, desde siempre, necesitan poca comida para crecer y desarrollar su tremenda actividad diaria, realmente son muy activos…este tema debido a mis expectativas sobre la cantidad de comida que los niños debían comer me creó grandes quebraderos de cabeza… pero a sus abuelas más, una de ellas un día me dijo que si no forzaba a mi hija mayor a comer algo más “se le iba a cerrar el estómago”. En ese momento yo miré a mi hija que es una niña sana, activa, con un crecimiento incluso por encima de la media (dichosos percentiles) y pensé… tiene pinta de comer lo que necesita, mi teoría (que puede ser absurda) es que en temas de comida es mejor la calidad que la cantidad.
Bueno ¿cómo hago para aprender a ser féliz entonces? Pensar… cuanto más nos emocionemos (nos enfademos, irritemos, necesitemos imponer nuestra opinión a otra persona), más importante es que revisemos que hay debajo, ¿por qué es tan importante esta opinión y no la de la otra persona? Argumentos a favor, argumentos en contra, revisión de documentación científica (es lo más fiable que hay pero no es la panacea).
Hace tiempo una persona y yo estabamos discutiendo no me acuerdo sobre que y esa persona me dijo… lo trae el periódico… yo respondí, no todo lo que trae el periódico o lo que está escrito en los libros es cierto…
Creo que es importante entender que los libros, los periódicos, los programas de televisión y radio… están realizados por personas, ninguna persona tiene la verdad absoluta, todos tenemos opiniones basadas en información realmente contrastada y veraz y otras que son herencia de nuestro entorno.
Los dogmas, incluso en ciencia, han estado ahí desde que el hombre existe, y aunque sean perjudiciales tardan mucho en cambiarse, ¿por ejemplo, cuánto tiempo se tardó en dejar de pensar que la tierra era plana y pensar que era redonda? ¿cuánto tiempo se tardó en dejar de hacer sangrar a la gente cuando estaba enferma, a pesar del tremendo riesgo de infección que había?
En cuanto a la religión, cada uno pensará lo que quiera, faltaba más, pero hay que tener en cuenta que es el sistema más irracional que ha inventado el ser humano, solo algo para reflexionar. Religión católica, el Papa Benedicto XII ( el de ahora no) el 29 de enero de 1336 decretó que el infierno (con fuego, diablos violadores y torturadores…) existía. Antes de esa fecha el infierno no existía, después si ¿¡¡¡? Me quedo sin palabras, lo peor es ¿cuánta gente realmente se ha creido a lo largo de su vida que el infierno existe?...
Para ser féliz es realmente útil el acostumbrarnos a pensar, pensar por nosotros mismos, revisar lo que pensamos, lo que defendemos con pasión, buscar argumentos a favor y en contra… cuando pensemos de alguien… esti está tonto, pararnos y decir ¿por qué?, cuando nos cuenten algo que nos hace enfadar preguntarnos ¿por qué?. Enfrentarnos con argumentaciones en contra ante los grandes ideales de nuestro pensamiento pero también para las pequeñas cosas, por ejemplo, a la hora de cocinar ¿cuántas de las cosas que hacemos son necesarias y cuántas son creencia?, mi madre siempre me decía que los garbanzos debían ponerse a remojo con agua caliente y había que cocerlos con sal. Yo siempre pensaba ¿para qué el agua caliente si se enfría por la noche? Y en cuanto a la sal, los he cocinado con sal y sin ella y cuecen lo mismo, no se de dónde sacó estas creencias pero ¿quién las cuestiona?, hay cosas que no tienen mayor importancia pero otras afectan dramáticamente a nuestra calidad de vida, como es lo que pensamos sobre nosotros mismos, ¿cuántos límites nos ponemos por qué no valemos, por qué no podemos, por qué por qué? Yo soy así, no puedo cambiar… ¿cuántas veces escuchamos esto?, el cambio se produce haciendo recibiendo nueva información que forme nuevas conexiones en nuestra red y repasando esas asociaciones nuevas, cambiar de hábitos cuesta, es necesario exponerse a nuevas informaciones y pensar las cosas desde otro punto de vista y después prácticar.

jueves, 24 de marzo de 2011

¿Libre albedrío?

Uno cortito para que nos os aburráis, lo siento me enrollo como las persianas.
En nuestra cultura existe la idea ampliamente extendida de somos libres para tomar nuestras propias decisiones, paradójicamente somos menos libres de lo que creemos pero tenemos la capacidad y la posibilidad de ser más libres de lo que pensamos.
¿Cómo se entiende esto?
Voy a intentar se breve y clara (los que ya hayan leído de mi blog tendrán poca esperanza, je, je)
Nuestro cerebro ha evolucionado permitiéndonos ser seres inteligentes y sociales (no fue intencionado, ocurren mutaciones, combinaciones de genes...y lo que funciona porque permite vivir más y reproducirse mejor pasa a otras generaciones, a más dudas ver la Teoría de la Evolución de Darwin).
En cuanto a la inteligencia, no hemos evolucionado para poder solucionar derivadas o problemas de trigonometría, nuestro cerebro atiende, memoriza y realizar diferentes actividades cognitivas en función de las emociones.
En realidad tenemos un filtro... existe un montón de información a nuestro alrededor pero percibimos de forma consciente muy poca, ¿dónde se realiza en filtrado de a lo que atendemos? Ocurre de manera inconsciente, el cerebro se moldea mediante la educación y la cultura para sentir y así atender a determinada información, si no hay emoción no hay ni atención ni memorización, (cuando estudiamos, se nos activan los centros de recompensa).
Volviendo al filtrado de la información, mediante la interacción con nuestro entorno desde que somos bebés vamos construyendo una idea de como es el mundo, como somos nosotros y como responder ante las diferentes experiencias, en función de lo que se nos dice y sobre todo de lo que observamos aprendemos una serie de creencias que son como dogmas de fe.... esto es el filtro según miramos la realidad y la razón por la que tenemos muy poca libertad.
Estas creencias están en relación con como debemos comportarnos y como deben comportarse los demás, como debemos vestirnos (y los demás), como somos (y como son los demás)... sobre absolutamente cualquier área tenemos un esquema y unas prejuicios.
Esto es tremendamente útil para ganar tiempo, si tuviéramos que parar a analizar cada vez todos los aspectos no podríamos tomar ninguna decisión. Confiar en "nuestro sistema automático" hasta cierto punto está muy bien.... pero.....las creencias que se nos instalan en el cerebro pueden ayudarnos a crecer y desarrollarnos como personas... o no.
Las creencias se transmiten de generación en generación y habitualmente las personas que más influencia tienen en ellas son las más cercanas a nosotros en nuestra tierna infancia.
Además, hay otro aspecto que nos limita, somos seres sociales... necesitamos a los demás y tendemos a agruparnos en grupos, los grupos suelen definirse por tener unas "creencias comunes" y nosotros sacrificamos nuestro espíritu crítico para pertenecer a los grupos (un extremos serían las sectas).
Tampoco hay que subestimar el poder de las mayorías, no nos gusta sentirnos bichos raros, nos gusta que los demás tengan ideas parecidas, ser como los demás, se necesita ser un ser humano altamente desarrollado para mantener el espíritu crítico si toda la sociedad está de acuerdo en algo diferente. Ejemplos existen muchísimos, pero un buen libro que puede ejemplificar esto es "Estado de miedo" de Michael Crichton en el que aparte de la trama de la novela, de acción y suspense, que está muy bien, hace una revisión razonada sobre el tema medioambiental, sus implicaciones y el cambio climático, además al final de la obra habla sobre otra dramática serie de creencias que tuvieron a principios del siglo XX en el que las ideas de eugenesia eran dominantes en todo el mundo occidental, dando como resultado la "limpieza de sangre" que se hizo en Alemania... Realmente apasionante y da que pensar mucho.
Pero ¿qué podemos hacer? En el momento en que nos hacemos conscientes (pero conscientes de verdad) de una creencia limitante o que no nos permite desarrollarnos como personas, afecta de manera negativa a los demás... podemos razonarla, argumentarla y encontrar si tiene parte de verdad o no, normalmente nuestras creencias tienen parte razonable y parte dogmática....
Pero ¿cómo hacerlo?
Cuanto más desarrollemos nuestra capacidad de razonar, nuestro pensamiento crítico, más sencillo será entendernos en plenitud y entender a los demás.... por ejemplo, en vez de enfadarse por lo que otros hacen que nos parece lógico o adecuados es importante saber que detrás de cada comportamiento existe una forma de pensar y no tiene porque ser "por fastidiarme a mi", de hecho es la razón menos probable, somos la mayoría lo suficientemente egoístas, hacemos las cosas porque nos benefician a nosotros no porque fastidien a otros.
Identificar cuando algo nos moleste mucho, ¿qué puede haber detrás?, ¿por qué nos molesta tanto? Es una manera de empezar a entender mejor el mundo, a los demás y a nosotros mismos.
En este mismo blog he escrito post sobre algunas de las distorsiones del razonamiento más habituales (se que algún día seguiré), también lecturas muy interesantes pueden ser las de Albert Ellis y su teoría de las ideas irracionales, un libro interesantísimo y esclarecedor es el de Rebecca Linder Hintze "Como sanar tu historia familiar" (el título pone los pelos de punta pero el contenido es realmente de gran ayuda) yo lo conseguí en Zentro Zen por internet (tienen títulos de lo más originales y todo lo que querais sobre ocultismo y paraciencia, que no lo recomiendo por supuesto, está bastante reñido con el espíritu crítico). Otro libro realmente útil y muy ameno ( si a alguien no se lo parece que piense que la rara soy yo ¿vale?) es el de Wayne W Dyer," Tus zonas erroneas" este es mucho más fácil de conseguir.
Por último, otro libro muy interesante y esclarecedor sobre neurología es el de Thierry Janssen "La solución está en ti", este no se si es fácil o difícil, me vino por casualidad, yo siempre estoy rebuscando en los saldos de libros, miro, remiro y cuando encuentro algo que parece intesante me arriesgo... y con este libro realmente mereció la pena, podría haber pagado por el hasta 20 veces más, es ameno, interesante, útil... en fin.
Para despedirme...¿ por qué no enseñaran esto en las escuelas? Si en las escuelas se enseñara a los niños a pensar analizando las cosas y no solo una serie de contenidos académicos tradicionales (que están muy bien, no digo que no se necesite el contenido académico, aunque habría que razonar un poco sobre el tema y no seguir la costumbre, eso para otro día). A los seres humanos nos iría mejor, no seríamos tan fácilmente manipulables por los medios de comunicación, y tendríamos más libertad, no estaríamos condenados a tropezar una y otra vez con la misma piedra.
Espero sirva de ayuda, un beso a todos ... para el que no le guste leer, el programa de Redes en TVE 1 está muy interesante (en la página web televisión a a la carta hay programas antiguos)
No me enrrollo más, hasta pronto..

viernes, 25 de febrero de 2011

Razonamiento

La herramienta mas útil de la que disponemos para ser libres es el razonamiento. El cerebro humano evolucionó de acorde a las circunstancias del ser humano para permitirnos vivir los suficiente para procrear y garantizar la supervivencia de nuestras crías y para vivir en sociedad. Lógicamente la evolución no buscaba cerebros que solucionasen derivadas, esto es más bien un "daño colateral". Como cerebro social organizamos la información en esquemas (estereotipos) y le damos valor emocional, si algo nos interesa no nos cuesta nada recordarlo, pero si algo no nos interesa.... tenemos que hacer un esfuerzo enorme. Como por nuestra naturaleza somos sociales, nos organizamos en grupos y necesitamos identificarnos como pertenecientes a esos grupos y diferenciarnos de los otros grupos, de ahí que generemos prejuicios y consideremos peligrosos a aquello individuos que no están de acuerdo con nosotros.
El cerebro es un órgano altamente sofisticado para realizar relaciones de causa-efecto en milisegundos, y hay poca información que alcance el nivel consciente. Existen muchos factores que nos influencia sin que lleguemos a darnos cuenta (en los libros de Richard Wiseman, 59 segundos o Rarología, hay estudios muy interesantes, además los libros son muy divertidos).
Teniendo en cuenta lo anterior ¿qué podemos hacer para tener libertad? Podemos desarrollar el razonamiento, acostumbrarnos a pensar porque hacemos las cosas y porque el que una persona nos lleve la contraria y vea el mundo de otro modo en un asunto particular nos molesta tanto.
Desarrollar el razonamiento no es difícil y se hace más sencillo con la práctica, además de permitir que dejemos de juzgar y empecemos a entender, esto baja de una manera asombrosa la irritación hacia el mundo y los demás, desarrolla el amor.
Ejercicios:
1/ Pensar argumentaciones en contra de las cosas que creemos como absolutamente verdaderas. No se trata de cambiar de opinión ni mucho menos pero realizando esto podemos ver porque otros grupos de personas piensan diferente
- Si se es contrario al aborto, argumentar a favor y viceversa
- Si se tiene inquina contra los musulmanes, los rumanos, los gitanos, los catalanes.... los de Gijón o cualquier otro grupo cultural, etnico, político, realizar una investigación sobre la ese grupo y encontrar todos aquellos elementos positivos de esa cultura y los que los hacen semejantes a nosotros (hay que acordarse que para ser sociales tendemos a identificarnos con un grupo a costa de diferenciarnos lo máximo posible de otro)
- Responder a preguntas (que parecen absurdas pero no lo son) del tipo. ¿Si todos los
hombres desnudos son iguales (mas o menos) y todas las mujeres desnudas son iguales (en lo esencial), porqué es tan importante ir siempre cubiertos y es tan indecente mostrar los genitales, aunque la razón más lógica (abrigarnos) no esté en ese momento (haga calor)? ¿Por qué si las vacunas son medicamentos como cualquier otro nunca se puede hablar de sus efectos secundarios y se categoriza a los que discuten como radicales antisistema? ¿Por qué dar el pecho a los hijos se percibe como algo tan obsceno? ¿Por qué mi hija no puede ir vestida de princesa un día normal sin que piensen que su madre se volvió loca?...(los prejuicios con el tema de la vestimenta y la tremenda importancia que se le da son un tema para una tesis doctoral).
Existen millones y millones de preguntas a hacerse e investigaciones y argumentaciones yo pongo algunas de muestra que me interesan a mi, pero cada cual.....que investigue lo que le de la gana. Lo importante es poder llegar a pensar sobre un tema argumentando a favor y en contra, evitar siempre el "porque es así, y punto".
Bueno, tengo que ir a preparar el desayuno, podéis agradecer a mis gatas que desde las 6:30 llevan pegando carreras que me haya dado por escribir esto. Un besazo.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Las normas

Esto me lleva a las normas que es un tema que preocupa mucho, ¿y las normas?, bueno, es un buen tema para reflexionar.
Hay normas morales y normas sociales... después cada familia tiene las suyas propias (no veas el follón cuando te casas con las normas de tu familia y las del marido).
Las normas morales, son bastante universales, no mataras, no robarás.... son bastante obvias y generales, vienen a ser un no harás daño a los demás ni a ti mismo intencionadamente y a poder ser tampoco sin querer (lo último se perdona más en función de las circunstancias), los sistemas jurídicos suelen estar basadas en ellas y también se pueden revisar documentos como la carta de los derechos del hombre (que incluye a la mujer, niños y niñas y también a las personas mayores de 65 años o con discapacidades o demencias).
Las normas morales nos dicen como hay que comportarse en sociedad, las hay más generales y más específicas, cada grupo tiene unas diferentes, cada familia tiene unas distintas, los grupos suelen establecer una serie de normas para diferenciarse de los demás y .... bueno la cosa puede estar de lo más complicada. Estas reglas nos dice cómo, dónde, cuándo, con quién... hacer las cosas, cómo vestirse según la ocasión, lo modales, los temas fisiológicos menores (escupir, eructar....) y mayores (pis, caca, forniqueo...), incluso como hablar, que decir....por regulaciones que no falte.
Hay sociedades con menos normas que otras pero en general todas las sociedades tienen muchísimas.
Un ser humano con capacidad de razonamiento normal puede diferenciar los tipos de normas, puede intentar entender el porqué de cada cosa y aceptarla o no. Cada uno de nosotros puede decidir si acepta una determinada norma o no. No se trata de romper convencionalismos por romper sino entender que si una norma te hace infeliz entender por qué está ahí, las consecuencias.... y tomar una decisión. Por ejemplo, a mi hija le gusta vestirse de princesa y con tacones..... (esta moda actualmente no está en uso para las niñas, allá por la edad media se veía mejor).. bueno, yo puedo decidir permitirle a mi hija que se vista así por la calle en según que momentos y en determinados sitios, puedo elegir permitirle transgredir la norma más o menos en función de las consecuencias previsibles, por ejemplo si la mando así al colegio probablemente algunas personas se reirán de ella, incluso puede que algún profesor la riña y a mi me llamarían la atención.... ¿quiero exponer a mi hija a esto?, ahora bien, para ir a un centro comercial o a jugar a un parque....Ahí están las normas y las consecuencias, la decisión es mía y de mi hija.

Las normas en realidad existen para facilitarnos la vida, son un montón de decisiones que ya están tomadas y no tenemos que pensar y esto la mayor parte del tiempo está bien, es una ayuda, pero.... si nos están haciendo sufrir es el momento de entender que solo son guías no la verdad eterna y que se deben amoldar a nosotros y no al revés

jueves, 30 de septiembre de 2010

Felicidad y pareja

Vivir en pareja puede hacernos muy felices o muy desgraciados. Según Michael Argyle "La psicología de la felicidad", Alianza Editorial 1992, pg 30 "Las personas casadas son por término medio, más felices que las solteras, divorciadas o viudas....en un metaanálisis de 58 estudios norteamericanos se encontró que la correlación total entre el bienestar subjetivo y el estar casado fue de 0.14, siendo mayor el efecto en los hombres que en las mujeres, mucho mayor en los jóvenes y más importante en los estudios antiguos....se ha confirmado con otros estudios en que variables como la educación, el nivel de ingresos, la ocupación y la edad se mantuvieron constantes. Los hombres solteros son menos felices que las mujeres solteras... la esposa proporciona más apoyo social al marido y es mejor confidente que ella, Las mujeres suelen recurrir a las amigas....
¿Por qué proporciona el matrimonio tanta satisfacción?
Los matrimonios felices tienden a tener más acciones verbales positivas y menos negativas, sobre todo críticas,...hay más acciones no verbales agradables (besos, regalos, conductas de ayuda...) y menos negativas, disfrutan más de la vida sexual, pasan más tiempo juntos, están de acuerdo respecto al dinero y poseen un enfoque de solución de problemas cuando tienen que tomar decisiones.... las parejas hablan mucho, esto se traduce en la creación de un mundo cognitivo compartido en el que cada uno apoya el punto de vista del otro....una pareja puede tener muchos momentos muy felices y gratificantes y también muchas peleas, la satisfacción general en el matrimonio depende de los dos. En un estudio se ha conseguido una buena predicción de la felicidad matrimonial restando a la frecuencia de la relación sexual el número de peleas. La satisfacción total depende del equilibrio entre ambos.
Bueno, esto es lo que nos cuenta Argyle en el libro que cito arriba.

Desde mi punto de vista de mujer casada, con hijos me gustaría compartir con vosotros algunas cosas que he aprendido en mi matrimonio.

1º Ser conscientes de que nuestra felicidad es nuestra responsabilidad, no podemos cargar a nuestra pareja con la tarea de hacernos felices, ni podemos admitir que nuestra pareja nos lo haga. Es imposible hacer feliz a otra persona que nos da esa responsabilidad, tarde o temprano actuaremos de manera diferente a sus expectativas y habrá una decepción. Nuestro estado de ánimo depende de como valoremos las situaciones, algo puede ser una decepción o una anécdota en función de como te lo tomes. (Por ejemplo, para mi el día de Reyes siempre fue muy importante, el primer año de casada tenía mucha ilusión... ya sabéis, una piensa que el marido va a adivinar lo que quieres y todo eso... Hollywood ha hecho mucho daño con sus películas románticas....fuimos a la feria de artesanía de Oviedo dos días antes, yo quería una cartera de cuero desde hacía tiempo, así que mi estupendo y flamante marido (nos habíamos casado en octubre), me pidió que escogiera la que más me gustase, así lo hice y me compró una, me dijo que era el regalo de Reyes, pero cual sería mi sorpresa cuando me levanto toda feliz ese día y no encuentro nada..., bueno, lógicamente no había nada de que sorprenderse, el ya me lo había dicho, pero yo no le creí, en mi casa el día de Reyes era sagrado y siempre te encontrabas algo en la zapatilla)
Supongo que todas las parejas tienen malentendidos como este, por cierto, después de decepcionarme decidí que lo mejor era explicarle que prefería que no acertase con el regalo pero que hiciera el esfuerzo de comprar algo pensando en mi y darme la sorpresa.
En muchas ocasiones este es el problema, el fallo en la comunicación, la convivencia está llena de roces, pero si no le dices a tu pareja lo que sientes, no puede saberlo, igual que si a ti no te lo dicen no lo vas a adivinar.

2º Aceptar al otro tal y como es, bueno, aquí el problema suele ser que no nos aceptamos a nosotros tal como somos y entonces es más fácil echar la culpa a otro que mirar a ver que nos pasa.
Paradójicamente cuanto más nos aceptamos a nosotros mismos, más a gusto solemos estar con nosotros mismos y hacemos que los demás se sientan mejor, creo que es una cuestión de confianza, alguien que se acepta a si mismo, se quiere y se respeta, además sabe que es una persona con puntos fuertes y puntos débiles, esto le dará mayor capacidad de entender las debilidades de los demás y tolerarlas, cuando veais a una persona que critica mucho, que es intolerante con los demás y sus costumbres, que te dice eso de " yo siempre voy con la verdad por delante...." (lo mejor es correr porque seguro que no te van a decir nada agradable), esa persona no se acepta a si misma y tiene una baja autoestima, necesita degradar a los demás para sentirse mejor.
Aceptarse a uno mismo lleva tiempo, conlleva entender que no tienes porque hacer todas las cosas bien, ni ser perfecto/a, conlleva respetarse (lleva implícito no admitir que no te respeten), ser conscientes que el pensar alguna barbaridad de vez en cuando no te convierte en mala persona, que ponerse a hacer algo y que no salga bien, solo significa que o necesitas más esfuerzo o que es algo que no se te da bien, darse cuenta de que, (esto va por las mujeres) si la casa no está todo lo limpia y recogida que "debiera" (vete tu a saber lo que significa esto) tu no eres mala persona, conlleva hacer un poco del mejor amigo nuestro, que es aquel que entiende tus debilidades y destaca tus virtudes.
Nuestra sociedad suele ser hipercrítica y tiende a juzgar continuamente, no se si os fijasteis pero continuamente oímos, Fulatina es una hortera, Citanito es un vago, Pinganito es un irresponsable..... este tipo de comentarios son juicios, no dan opción, emiten una sentencia irrevocable, si el aludido se entera probablemente se sentirá enfadado y dolido, comentarios mucho más respetuosos son... No me gusta la ropa que lleva puesta Fulanita o Citanito podría esforzarse más de lo que lo hace, o Pinganito no piensa a veces sobre las consecuencias de sus actos. Aquí hay posibilidad de cambio y estos comentarios no duelen de la misma manera que los anteriores, pueden molestar pero no doler.
Respetarse consiste en no juzgarse sino en conocerse y aceptarse, sin etiquetas. Todos tenemos bueno y malo, incluso regular dentro pero somos especiales por el mero echo de existir, y todos nos merecemos la felicidad.

3º Centrar la atención en lo positivo de nuestra pareja, esto es realmente útil, si destacamos todo lo que hace que nos gusta (y le informamos de ello) el ambiente será más agradable y la convivencia mejorará notablemente. Vamos a ver... cuando yo cocino intento hacerlo bien, porque para hacerlo mal ni me tomo la molestia, lógicamente unas veces las lentejas están para chuparse los dedos y otras veces...no (después de 10 años ya casi me salen bien siempre....)
Cuando cocino algo y no me que da bien me suele dar rabia, pero si para encima mi maridito me dice, vaya malas que están.... pues... en fin...si habitualmente mi marido me dijese lo mal que cocino, que si se me quedó un poco poco echo, está un poco duro, le falta sal, o azúcar.... al final, seguramente (conociendome fijo) le mandaría a hacer puñetas y le pondría a cocinar a él (yo no tengo mucha paciencia como podéis ver), cuando un hombre se pone a hacer las tareas de la casa (limpiar el polvo, atender a los niños, hacer camas...) de alguna manera (creo que la genética está implicada) tienen un punto de vista distinto al de muchas mujeres, esto conlleva muchos roces cuando se comparten estas tareas, las mujeres tenemos dos opciones (digo las mujeres porque a ellos les suele importar un pito), o lo dejamos tal cual (haciendo un esfuerzo sobrehumano), o se lo decimos. Con la última opción las posibilidades de que el vuelva a colaborar se reducen mucho (deben de estar de paciencia como yo con lo de la comida).
A un hombre no le han educado para ser un buen amo de casa, con suerte puede
que le hayan educado para ser independiente, y ya se puede dar con un canto en los dientes....en las mujeres en cambio el tema de la casa puede ser tremendo, que si la bayeta de no se que, que si la otra bayeta, un trapo para cada cosa y cada cosa con su trapo... y no vamos a hablar de DÓNDE exactamente debe estar cada figurilla, tapetito... ya sabéis el dicho de... una mujer solo con echar un vistazo ya sabe si alguien ha estado en casa (algunas hasta el DNI del que estuvo de visita).
En fin, las mujeres generamos muchas manías con el tema de la casa, bueno..., mientras esto no impida una convivencia normal y se tenga en cuenta lo que es importante y lo que no lo es... Hay que recordar que la casa es para vivir no para tenerla de exposición, que como tu tengas la casa es tu problema y si alguien tiene algo que decir no es problema tuyo, y que hay que buscar el equilibrio entre las manías de todos los miembros, la casa debe estar razonablemente limpia y recogida por un tema de salud y de que sea confortable y si lo pensamos bien, nada más.

4º El sexo, mantener la chispa sexual es importante en una relación de pareja, pero sobre todo es muy placentero..., por desgracia muchas mujeres (yo incluida) recibimos una educación muy negativa respecto al sexo, del estilo de eso no se hace, a las mujeres eso no les interesa... bueno, pues no, las mujeres (y los hombres) tenemos derecho a disfrutar de nuestra sexualidad, otro problema suele ser la falta de información (parece mentira eh..., existe poca información sobre la manera de vivir la sexualidad en la mujer), el sexo no es solo el coito sino que implica mucho más, abarca aspectos emocionales, anatómicos y fisiológicos, y aunque fisiológicamente el hombre y la mujer son bastante semejantes a nivel anatómico y sobre todo emocional son bastante diferentes, en cualquier caso intentar cambiar el punto de vista y buscar relaciones sexuales satisfactorias es un derecho y... merece la pena.
Por cierto, como curiosidad, por lo visto a las mujeres nos cuesta más tener orgasmos si tenemos los pies fríos, en el mismo estudio y ya más en serio encontraron que a nivel cerebral el orgasmo es una desconexión, por eso es tan importante que la mujer esté relajada.
Voy a recomendaros dos libros que están muy interesantes sobre sexualidad y sexo. "Tu sexo es tuyo" de Sylvia de Bejar 2003 y "Secretos sexuales de una cortesana. Consejos de una profesional" de Verónica Monet 2005, este último yo lo encontré en la librería Zentrozen, por internet y está realmente bien ameno, interesante y muy informativo.

Resumiendo, muy útil para la salud de la relación de pareja, es hablar claro y no esperar que el otro adivine, quererse y respetarse mucho a uno mismo (a los demás les gusta estar con gente así), aceptarse a uno mismo y al otro tal y como se es; centrar la atención en todo lo bueno de tu pareja (y rezar para que la pareja haga lo mismo con nosotros), no juzgar, disfrutar de la sexualidad...en fin, usar el sentido común, si algo te hace daño a ti, no lo hagas a tu pareja...
Besos y a disfrutar....

domingo, 26 de septiembre de 2010

Solo un recordatorio
Uno de los hábitos para sentirnos bien más útil es el focalizar nuestra atención en lo agradable y bueno que hay en nuestra vida.
No se por qué existe la costumbre de centrar la atención en lo que no tenemos (y el vecino si) o en lo malo que nos pasa... siempre quejándonos. Nuestra vida es la que es y no es de otra manera, en ella hay cosas buenas y cosas malas, bien, podemos elegir en centrarnos en los problemas o... no, centrarnos en todo aquello positivo, bueno y agradable que nos rodea, es una cuestión de hábito, cada vez que te sorprendas quejándote piensa en algo bueno, nosotros, nuestros hijos, maridos, mujeres, padres.... tienen cosas positivas y cosas que nos sacan de quicio..¿Por qué no probar a fijarnos solo que lo que nos gusta? Nos sentiremos increíblemente mejor. Valorar lo que hay de bueno en nuestra vida nos hará mucho más felices y es tan fácil...
Besos y que tengáis un día estupendo.
Un truquillo de cinco minutos para sentirse mejor.
Acordaros de eso de nos sentimos en función de lo que estamos pensando, si te sientes mal en un momento determinado es porque estás pensando algo que te hace sentir mal, puedes analizarlo..... o pensar en otra cosa, esto nos da un extraordinario poder sobre nuestro pensamiento y nuestra calidad de vida.
Podemos crear una lista de recursos para usar cuando nos sintamos mal. Por ejemplo, podemos leer algo que sea ligero y divertido, a mi me encanta Asterix y Obelix, son geniales, por supuesto leer el Diario de Ana Frank no suele ayudar.
También podemos acordarnos de algo/ alguien que nos levante la moral, por ejemplo, Diego tiene unas cosquillas tremendas, así que sólo con pensar en como se ríe y lo contagiosa que es su risa cuando me siento mal ya me siento mejor, o por ejemplo, este maravilloso marido que tengo que me compra rosas de vez en cuando aunque piensa que las flores son inútiles, pero como a mi me gustan.... por supuesto acordarme me hace muy feliz.
Podemos escuchar algo de música que sea alegre, por ejemplo a mi me levanta la moral Bailando salsa de Mecano, la música es...una salsa y la letra un puntazo, siempre termino riéndome.
Podéis ver la tele, Los puentes de Mádison no son una opción muy recomendable, yo estaba pensando más bien en algo del estilo de In and Out (si no la visteis os la recomiendo), o también Los padres de ella, algo que os haga reir.
Continuamente estamos exponiéndonos queriendo o sin querer a situaciones que nos provocan diferentes reacciones emocionales, por ejemplo si estamos viendo la tele todo el día con las peleas en los programas del corazón y los desastres en las noticias, cómo creeis que os vais a sentir, el mundo no va a ir a mejor porque tu te preocupes y sufras por lo que pasa en el.... siempre puedes cambiar de canal y si te preocupa el sufrimiento del mundo colaborar con una ONG o meterte en política... en fin hacer algo útil, pero...preocuparse, solo te sirve a ti para amargarte la vida.
Ahora, cada uno....
Si todo el día estas con gente pesimista y que se queja esto te va a afectar, por lo menos ser consciente, por cierto, hasta cierto punto podemos elegir la gente con la que nos relacionamos, si alguien te hace sentir mal no tienes porque darle bola.
Besos y que os sirva